
Cómo solucionar esos molestos puntos fríos en su horno de convección
¿Alguna vez ha tenido la sensación de que su horno de convección “juega a adivinar” qué partes están calentándose y cuáles no? Sacas los alimentos del horno y algunas áreas están perfectamente calentadas, pero otras siguen frías. Es frustrante. Esto provoca que se desperdicie mucho tiempo y material.
El problema es que el aire forzado tiene sus límites. Claro, mueve el calor, pero a menudo tiene dificultades para llegar al interior de los productos o para mantener estable la temperatura de su superficie.
Por eso comenzamos a utilizar calentadores infrarrojos de cuarzo transparente en estos sistemas. Estos calentadores llenan los espacios donde el aire no puede llegar.
Por qué los calentadores infrarrojos marcan la diferencia
Imagínelo así: la convección es como una brisa cálida. Los calentadores infrarrojos, en cambio, son como estar bajo el sol. En lugar de esperar a que el aire se caliente y transfiera ese calor a las piezas, los calentadores infrarrojos envían radiación electromagnética directamente hacia las piezas a calentar. Al combinar ambos métodos, se obtiene lo mejor de ambos mundos: los ventiladores se encargan del calentamiento general, mientras que las lámparas de cuarzo se ocupan del calentamiento preciso de la superficie. De repente, esos puntos fríos desaparecen.
Las ventajas del cuarzo transparente
Utilizamos tubos de cuarzo transparente de alta pureza por una razón sencilla: permiten que el calor pase a través de ellos. Algunos tubos tienen recubrimientos que reflejan cias longitudes de onda, pero el cuarzo transparente permite que la radiación de onda corta pase sin perder casi nada de energía. Es muy eficiente.
Pero hay que tener cuidado con las especificaciones técnicas. Si aumenta la potencia por milímetro, obtendrá más densidad de calor, lo cual está bien, pero también se ejercerá más presión sobre el suministro de energía. Si busca temperaturas extremas, revise bien los conectores y cables. Si no están diseñados para soportar esa corriente, es probable que se dañen. No es una forma agradable de pasar un martes.
Cómo lograr un equilibrio adecuado
Lograr un equilibrio térmico no significa simplemente subir al máximo la temperatura. Se trata de saber dónde colocar las lámparas y cómo controlarlas. Hemos descubierto que dividir el horno en zonas de calentamiento independientes es la solución ideal. De esta manera, se puede aumentar la temperatura en las esquinas o cerca de la puerta, donde normalmente se pierde más calor.
Un consejo importante: el cuarzo es frágil. No le gusta que se lo agite o golpee. Si los ventiladores vibran demasiado, o si las lámparas se encuentran en zonas donde pueden ser golpeadas, se romperán. Asegúrese de que los soportes sean sólidos y que los controladores PID estén ajustados para responder rápidamente a los cambios de temperatura. Una vez que todo esté ajustado correctamente, todo funcionará sin problemas.